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martes, 29 de junio de 2010

Condenan a seis modelos sudaneses por llevar maquillaje y ropa indecente

Condenan a seis modelos sudaneses por llevar maquillaje y ropa indecente

El régimen islamista de Sudán acaba de dar otra vuelta de tuerca a su política de islamización radical. Según ha trascendido hoy, el régimen sudanés ha imputado cargos de "ofensa a la moral pública por llevar maquillaje y vestidos indecentes" a seis de los modelos detenidos la semana pasada por celebrar un desfile de moda mixto, un delito que puede conllevar una pena de hasta 60 latigazos o tres años de cárcel.
"Me han dicho que estoy acusado de llevar maquillaje. Dicen que los chicos no pueden llevar maquillaje en la calle. Yo les he respondido que llevaba el maquillaje sobre el escenario, pero nunca en la calle", ha declarado a la agencia France Presse Rashad el-Numeiry, uno de los jóvenes que fue detenido junto a otros 24 sudaneses el pasado jueves por la noche, tras celebrar un desfile de moda en Jartum, capital de Sudán.
"También nos han dicho que no quieren que mujeres y hombres se mezclen. Les he respondido que los camerinos estaban separados. Los modelos solo han aparecido juntos encima del escenario", ha agregado El-Nimeiry, quien todavía no se explica que el primer desfile de moda mixto celebrado en Sudán haya terminado de esta manera.
Patrullas de la policía moral
La policía moral –que patrulla las principales ciudades del norte de Sudán para vigilar que se cumplan las costumbres islámicas- apeló al artículo 153 del código civil para detener a los participantes en el desfile. Dicho artículo condena a todo aquél que participe u organice eventos que impliquen comportamientos contrarios a la moral pública. Las penas en este supuesto pueden variar de 60 latigazos a tres años de prisión. Los seis modelos deberán comparecer de nuevo ante la justicia la próxima semana para proseguir con el proceso penal.
La imputación de cargos llega tras varios días de incertidumbre y asombro por parte de la veintena de jóvenes que fueron detenidos el pasado jueves por la noche tras participar en un desfile de moda en un popular establecimiento de la capital. A la salida del evento, los modelos, estilistas y otras personas involucradas en la organización del acto fueron detenidas y llevadas a la comisaría de Al Diem, según informaron los propios acusados tras ser liberados al día siguiente.
En la mayor parte de los casos, los cargos fueron retirados el viernes pasado, poco antes de que la policía moral pusiera en libertad a los detenidos. Sin embargo, seis jóvenes fueron convocados el domingo a testificar ante el tribunal de Al-Mogran, donde permanecieron hasta ayer lunes y, según han denunciado, donde fueron sometidos a un trato indecente. "En prisión, los agentes me han tachado de homosexual indecente, esta es una gran difamación en nuestro país. Es humillante", denunció uno de los modelos detenidos y posteriormente liberado.
Pierre Cardin y Diesel
Los modelos desfilaron ropa de grandes marcas occidentales como Pierre Cardin y Diesel, a la venta en tiendas de moda locales, pero también creaciones de diseñadores sudaneses que presentaron nuevas versiones a la típica vestimenta para bodas en Sudán. El desfile del jueves quiso mostrar a los sudaneses las nuevas versiones del 'tob', el vestido tradicional que llevan las mujeres del norte del país, una especie de gran tejido de colores que se enrolla de los pies a la cabeza.
En el norte de Sudán, sobre todo en Jartum, impera la ley islámica, que prohíbe terminantemente vender o consumir alcohol y vestir ropa demasiado escotada, entre otras imposiciones. La aplicación de la ley islámica se aplica desde los años 80 en el norte de Sudán, pero no en Sudán del Sur, región autónoma que precisamente se levantó en armas contra el régimen islamista por sus ansias de imponer las costumbres islámicas en el sur, donde la mayoría de la población profesa el cristianismo u otras religiones animistas.
No es la primera vez que el mundo se gira hacia Sudán por la imputación por un delito de atentado contra la "moral pública", según el artículo 152 del código penal sudanés de 1991, impuesto tras la llegada al poder del presidente Omar Al Bashir gracias a un golpe de Estado. El verano pasado el caso de la periodista Lubna Hussein saltó a los titulares tras ser detenida junto a otras sudanesas por llevar pantalones y, además, una camiseta demasiado ajustada. La también activista evitó la condena de 40 latigazos que habitualmente suponen las condenas de indecencia, aunque fue encarcelada por negarse a pagar la multa, posteriormente abonada por la Unión de Periodistas de Sudán.
http://www.elmundo.es/elmundo/2010/06/29/internacional/1277813341.html

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