La nube volcánica aterriza en España
Sorpresa. La nube volcánica sí que está ahora sobre España. Tres semanas después de que una nube de cenizas volcánicas revolucionara el cielo de los 27 países de la Unión Europea y cerrase sus aeropuertos durante cinco días, las partículas regresan al espacio aéreo. Pero, esta vez, sólo están afectando a España.
La estela de cenizas provocada por el volcán islandés Eyjafjallajökull cubrirá mañana un tercio del país. Así lo revela el último informe emitido esta tarde por el Centro Asesor sobre Ceniza Volcánica de Londres.
Los aeropuertos de Galicia, Asturias, Castilla y León, País Vasco, La Rioja, Navarra, Aragón y Cataluña estarán bajo la influencia de la nube, según advierte la zona delimitada en el mapa que facilita cada seis horas el instituto vulcanológico. El aeropuerto de Madrid-Barajas está justo en el límite de la línea marcada, pero al de Barcelona lo cubre de lleno.Atendiendo a este informe, actualizado cada seis horas, que determina la extensión de la nube y hacia dónde se dirige, a las 00.00 horas de esta noche la nube rozará Galicia, para cubrir el norte de España a partir de las 06.00 horas y extenderse hasta casi la mitad de la península a las 12.00 horas de mañana.
El nivel de la nube que más afectará a España se encuentra entre el suelo y los 6.000 kilómetros de altura. No obstante, hay un segundo nivel, un poco más pequeño en extensión, que influirá en los aviones que vuelen entre los 6.000 y los 11.000 kilómetros de altitud.
Hace apenas tres días Irlanda tuvo que cerrar su espacio aéreo por la nube volcánica. El efecto llegó a Galicia, lo que obligó a un avión del Ministerio de Defensa a realizar vuelos para tomar muestras de las cenizas. La aeronave concluyó que la nube no afectó a la costa gallega, al haber modificado su rumbo y regresar al Océano Atlántico.
Un avión no puede volar cuando el aire está contaminado con partículas de cenizas, porque los motores de la aeronave se paran. La mezcla de aire sucio con el combustible no produce la combustión adecuada para que la turbina funcione. La ceniza bloquea los conductos de salida del queroseno y los instrumentos de vuelo del avión.Entre los pasados 15 y 21 de abril, en torno a una media de 1,2 millones de pasajeros se quedaron en tierra, diariamente, por el cierre del espacio aéreo. Pero lo más grave fue que la industria aérea llegó a perder hasta 1.270 millones de euros.
http://www.elmundo.es/elmundo/2010/05/07/espana/1273266060.html

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