¿Quién diablos manda en Somalia?
La milicia islámica radical Al Shabab (Juventud) ha abandonado su último enclave importante en Somalia, pero aún no ha perdido la guerra. Tropas leales al Gobierno de Mogadiscio y soldados de la Unión Africana han entrado en Kismayo, al sur. No hubo combates ni muertos. Los islamistas se marcharon sin presentar batalla. Repiten la táctica de diciembre de 2006 en Mogadiscio: no presentar batalla ante una fuerza superior. ¿Cuál es su alternativa? ¿Bombas y atentados suicidas? Tratarán reagruparse y contraatacar.
La operación de Kismayo contó con el apoyo del Ejército de Kenia, que opera desde hace meses dentro de Somalia de parte de EEUU. Kenia reemplaza a Etiopía como fuerza extranjera.
Al Shabab, grupo al que la CIA considera vinculado a Al Qaeda , aún controla zonas interiores del país, según muestra el mapa de la BBC. En él se dibujan tres partes que actúan como entidades independientes con problemas similares: Somalilandia (ex colonia británica), bastante estable; Puntland (semiautónomo), una de las cunas de la piratería, y el resto, dividido a su vez en distintas zonas controladas por clanes, subclanes y ejércitos extranjeros.
Es la segunda vez en menos de seis años que una versión de islamismo extremista es expulsado del poder en Somalia. En diciembre de 2006, la Unión de Cortes Islámicas (UCI) fueron derrotadas por Etiopía, que invadió, también con el nihil obstat de EEUU. Las Cortes llevaban seis meses en el poder.
Interesante link de WikiLeaks sobre la UCI.
Las Cortes Islámicas habían vencido en junio de ese año a una coalición de 'señores de la guerra laicos' (financiados por la CIA) y tomado el control de Mogadiscio. Aplicaron la ley islámica, impusieron la paz. Somalia tuvo un Gobierno por primera vez desde 1990. Las Cortes se 'emborracharon' de poder y fueron demasiado lejos en su desafío a Etiopía, con el que Somalia mantiene un contencioso territorial (Ogadén); fueron demasiado lejos con los propios somalíes: prohibieron el khat, una droga muy popular, la música extranjera y el fútbol. Una pésima idea durante el Mundial de Alemania. Hubo disturbios, muertos.
Tras perder el poder, las Cortes se partieron en dos bloques, los 'moderados' encabezados por el jeque Sharif Ahmed, después presidente provisional de la mano de Washington, y los radicales. De los segundos surge como fuerza dominante Al Shabab; dos años después reconquistó casi todo lo perdido.
Bajo Al Shabab, Somalia se ha convertido en un foco de desestabilización regional: Kenia, Yibuti, Yemen, Kenia. Es una zona que también comparte emergencias y hambrunas.
Dentro del país, los periodistas somalíes sufren una persecución por parte de los radicales, como narra este documental de Al Yazeera. Al Shabab no permite voces críticas.
¿Qué ha aprendido Occidente en Somalia? ¿Corregirá errores? ¿Habrá un apoyo sostenido, eficaz y suficiente al nuevo Gobierno de Hassan Sheikh Mohamud? Hablamos de dinero y armas en tiempo de crisis económica, de recortes.Reaparece el fantasma de Afganistán, un país que se consideró ganado dos veces, tras la retirada soviética en 1989 y tras la derrota de los talibanes en 2001. En ambas ocasiones la percepción de la victoria era exagerada, irreal; ese error explica, en parte, la derrota inevitable después de 11 años de presencia occidental en el país asiático.Los kenianos en Kismayo. / REUTERS.
En Somalia no hay tropas occidentales: quizá comandos encargados de guiar los ataques aéreos, muchos realizados con drones (aviones no tripulados), o para matar algún jefe islamista.
Las experiencias estadounidenses en el país no son buenas. El desastre de 1993 en Mogadiscio quedó reflejado en la película: Black Hawk derribado. Murieron 18 soldados norteamericanos y más de mil somalíes. Las imágenes de los pilotos arrastrados forzó una retirada prematura. Parecía Vietnam.
EEUU había llegado con el primer George Bush en misión humanitaria cuyo desembarco fue retransmitido en directo por la CNN. EEUU tomó partido contra Mohamed Farah Aidid en una compleja guerra civil entre clanes y salió deprisa y sin gloria con Bill Clinton.
Ahora se busca la reconciliación entre los clanes con el pago en camellos de las deudas de sangre. Quizá funcione mejor que las armas.
Somalia es una No Go Zone. Un agujero negro en el mapa hasta que lo volvieron a poner los piratas que afectaban la navegación de los barcos occidentales, rusos y chinos. No hay nada como llamar la atención. De los piratas a la ayuda al Gobierno provisional, las tropas africanas y el cambio de la situación militar.
http://blogs.elpais.com/aguas-internacionales/2012/10/quien-diablos-manda-en-somalia.html
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