BIENVENIDOS AL OLIMPO

lunes, 1 de octubre de 2012

'Espero que sus preguntas no sean tan calientes como usted'

'Espero que sus preguntas no sean tan calientes como usted'

El comentario fue registrado durante su entrevista en el programa 'La calle árabe', del canal Dubái TV. Pero, lejos de amilanarse ante la lisonja, la conductora del espacio, la periodista siria Zeina Yazigi, le dio la réplica en milésimas de segundo: "Mis preguntas son calientes pero yo, en cambio, soy bastante fría".
Los Hermanos Musulmanes, que cuentan con cinco carteras en el Gabinete egipcio, es el grupo político más influyente del país. El pasado junio, tras unas reñidas elecciones presidenciales, uno de los suyos llegó a la presidencia. Políticamente reformista pero moralmente ultraconservadora, la organización ha tratado de restar importancia a un incidente poco afín a su ideario.
Para salvar al ministro, algunos dirigentes aseguran que fue una broma y que sus palabras fueron malinterpretadas al ser interrumpido por la reportera. "Otros dicen que fue un error y que no se trató de ningún tipo de acoso sexual", explica una conocida bloguera que subraya que, si no hubiera sido un islamista, habría sido calificado de "mujeriego". A su juicio, la interpretación del desliz es más sencilla: "Es simplemente un idiota que no sabe hablar a los medios internacionales y es ministro de Información. Eso es más peligroso que tener un ministro que no pueda controlar sus hormonas".
Abdel Masuk, titular de Información desde la formación del nuevo Gobierno el pasado agosto, es periodista y un veterano miembro de la Hermandad. En el campo de la comunicación, ha ocupado cargos en el Sindicato de Periodistas o en la Federación Árabe de Periodistas y ha desarrollado su carrera en periódicos con una clara línea editorial islámica.

Otras polémicas

No es, sin embargo, su primera polémica. Su designación provocó las primeras alarmas del gremio, que vio como los generales eran sucedidos por islamistas al frente de un siempre polémico Ministerio de Información. Además, las organizaciones de derechos humanos denuncian que en los países democráticas no existe tal cartera, que tiene control absoluto sobre la radiotelevisión estatal, y han pedido reiteradamente su eliminación.
En su breve experiencia ministerial, Abdel Masuk ha cosechado otras críticas. Por ejemplo, se comprometió públicamente a investigar la aparición de un comentarista israelí en la televisión pública tras el ataque terrorista que el pasado agosto se cobró la vida de 16 soldados en la frontera con Gaza. Incluso precisó que una participación similar no se volvería a producir, lo que causó el enfado de Tel Aviv.
Tras su elección, Abdel Masuk prometió "un cambio radical" en los desprestigiados medios públicos. Desde entonces, varios periodistas de empresas privadas se han sentado en el banquillo por insultar al presidente y los editores de la prensa estatal ha sido relevados por profesionales próximos a la ideología de los nuevos gobernantes.
El ministro proclamó también efusivamente que "la revolución había llegado a los medios de comunicación egipcios" cuando, por primera vez en sus más de 50 años de historia, la treintañera Fatima Nabil apareció en un informativo de mediodía cubierta con el velo.

No hay comentarios: