BIENVENIDOS AL OLIMPO

martes, 17 de enero de 2012

El tribunal acepta algunas de las pruebas pedidas por Garzón en el juicio

Baltasar Garzón, a su llegada al Supremo. | Afp

El tribunal acepta algunas de las pruebas pedidas por Garzón en el juicio

La Sala que juzga en el Tribunal Supremo a Baltasar Garzón por supuestos delitos de prevaricación y contra las garantías constitucionales relacionados con las escuchas de 'Gürtel' ha aceptado parte de las pruebas pedidas por la defensa. La sesión ha quedado suspendida hasta las 17.00 horas, cuando se reanudará con el interrogatorio de Garzón.
Por una parte, el tribunal ha rechazado la cuestión previa relativa a las recusaciones de los magistrados Luciano Varela y Manuel Marchena, ya que "ya han sido resueltas" tanto por la Sala Penal como por la Sala del 61.
Durante el turno de las cuestiones previas, el letrado Francisco Baena había insistido en la recusación de los magistrados Luciano Varela y Manuel Marchena (una alegación reiteradamente desestimada por el tribunal) y volvió a plantear una batería de pruebas.
Entre otras cosas, la defensa solicitó la totalidad de las diligencias del 'caso Gürtel' que el acusado tramitó y el auto en el que su sucesor en la instrucción, el juez del Tribunal Superior de Justicia de Madrid (TSJM) Antonio Pedreira, prorrogó las escuchas realizadas a los imputados encarcelados (Francisco Correa, Pablo Crespo y Antoine Sánchez) y a sus abogados defensores.
Sobre el auto de Pedreira, el presidente del tribunal, Joaquín Giménez, ha recordado que ya consta en las actuaciones.
Las diligencias del 'caso Gürtel' ya le fueron entregadas por el instructor del Supremo, Alberto Jorge, en un CD. Según la defensa, este CD no contiene la totalidad de las actuaciones, pero el juez Joaquín Giménez ha explicado que "es lo que hay en el procedimiento".
Por otra parte, la defensa había solicitado la audición de todas las conversaciones interceptadas, a lo que las acusaciones se habían opuesto salvo que se haga a puerta cerrada "para no intensificar el daño producido no sólo a nuestros defendidos sino a nosotros mismos", dijo el abogado de Correa, José Antonio Choclán. A su parecer, esa audición sólo pondría de manifiesto que las conversaciones intervenidas "afectaban al derecho de defensa" y que la actuación de Garzón fue "una clamorosa prevaricación judicial".
Finalmente la petición sobre la audición de las grabaciones se ha aceptado en parte. Se van a oir -a puerta cerrada- las conversaciones respecto a las que las partes justifiquen su interés para la causa e indicando qué fragmentos son relevantes.
Asimismo, la Sala ha aceptado la comparecencia testifical de un funcionario de la Audiencia Nacional solicitada por el letrado de Garzón.

Apoyos a Garzón

El juicio a Baltasar Garzón por ordenar grabar las conversaciones en prisión de los imputados en el 'caso Gürtel' y sus abogados ha comenzado pasadas las 10.30 horas, una vez que el tribunal ha declarado el inicio de la audiencia pública y el magistrado ha entrado en la sala entre aplausos.
Garzón ha llegado al Tribunal Supremo media hora antes de la hora fijada para el inicio de la vista. Ha llegado andando al tribunal, donde le esperaba gran número de periodistas, además de un nutrido grupo de simpatizantes que le han lanzado gritos de apoyo. Entre estos se encontraba el diputado de IU Gaspar Llamazares y la actriz Pilar Bardem.
Tras la llegada de Garzón al Tribunal Supremo, sus compañeros de la Audiencia Nacional que han acudido a arroparle en el inicio de su primer juicio en el Supremo, entre ellos los magistrados Santiago Pedraz y Fernando Andreu y la fiscal Dolores Delgado, han abandonado la sede del alto tribunal.
La sala que juzga a Garzón está integrada por los magistrados Miguel Colmenero -ponente-, Andrés Martínez Arrieta, Joaquín Giménez, Francisco Monterde, Luciano Varela, Juan Ramón Berdugo y Manuel Marchena. Se espera que el juicio oral dure tres días.
El instructor de la Audiencia Nacional, mundialmente famoso por haber ordenado la detención de Pinochet y suspendido provisionalmente de funciones en mayo de 2010, es acusado de delitos de prevaricación y contras las garantías constitucionales por haber ordenado la intervención de decenas de entrevistas celebradas en los locutorios carcelarios durante las cuales los imputados del 'caso Gürtel', creyéndose resguardados por la confidencialidad de la relación preso-abogado, hicieron confesiones incriminatorias a sus letrados y éstos les indicaron las estrategias que debían seguir para defenderse. A toda esa información accedieron el juez instructor, la Policía y la Fiscalía.
El magistrado de la Sala Penal del Supremo Alberto Jorge, un prestigioso referente de la izquierda judicial que por turno de reparto se encargó de instruir la causa contra Garzón, concluyó que las resoluciones dictadas por Garzón "destruyeron los pilares básicos del ordenamiento procesal del Estado de Derecho" al "laminar" el núcleo duro de lo que es un proceso justo: el derecho de defensa, el derecho a no declarar contra uno mismo, el derecho a no confesarse culpable y el secreto profesional de los abogados.
Para Jorge, ese "vaciamiento" del derecho de defensa no sólo desactivó cualquier posible estrategia de los imputados para contrarrestar los cargos que pesaban contra ellos sino que, aún peor, "transmutó el derecho de defensa en un instrumento de autoinculpación", ya que los internos, al informar a sus abogados, admitieron determinados hechos incriminatorios.
Son precisamente los imputados escuchados, Francisco Correa y Pablo Crespo, los que ejercen la acusación particular contra Garzón. Sus abogados, José Antonio Choclán y Gonzalo Rodríguez Mourullo, solicitan para Garzón penas de 15 y 17 años de inhabilitación, respectivamente. También le acusa el letrado Ignacio Peláez, que reclama 10 años de inhabilitación.
La Fiscalía, que en su momento no reaccionó frente a unas escuchas declaradas "ilícitas y sin efecto" por el Tribunal Superior de Madrid en marzo de 2010, reclama la absolución.
http://www.elmundo.es/elmundo/2012/01/16/espana/1326741111.html

No hay comentarios: