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lunes, 14 de febrero de 2011

LOS GOYA

Ciudadano internauta presidente

Un aparato deja de funcionar cuando después de dar dos veces a la tecla ON/OFF y tras un absurdo golpecito (o varios) en la parte de atrás se niega a atender a nuestras súplicas. En ese momento, ha muerto. Al cine español hace tiempo que le ocurre lo mismo que a nuestro viejo ordenador. Sus programas sólo son compatibles con el UHF (sea lo que quiera que esto significaba). No funciona. Y para muestra, la jornada de ayer. Si se quiere echar un vistazo a las cifras, el diagnóstico es de desconexión total. Las cuatro películas favoritas juntas han recaudado menos de la mitad de lo facturado el año pasado por 'Ágora'. Más en concreto, la ganadora, 'Pa negre', puede presumir de haber pasado completamente desapercibida por los cines. Pese a ser, y esto es lo más doloroso, una obra maestra. Más datos para el desastre: el cine completó en 2010 su peor resultado de la década. Y así.
Pero no todo son números, también hay preguntas. ¿Por qué no hubo en todo el patio de butacas un solo representante del PP? Si estuvo Diego Lara, eso sí. ¿No queremos que sea el cine de todos sin marcas políticas? ¿Acaso no han leído las encuestas para las próximas generales en la Academia de Cine? ¿Va Rajoy al cine? Más. ¿Por qué, si hay consenso en que el cine necesita de las televisiones privadas como el respirar, faltaron a la gran fiesta del cine español todos (absolutamente todos) los jefes de las teles? Recientemente, Gerardo Herrero y Juan Gordon (productores de referencia) se lamentaban en este mismo periódico del desastre de la Ley Audiovisual y, más en concreto, se quejaban de sus consecuencias: las teles han dejado de comprar cine europeo lo que lo hace sencillamente infinanciable (caso de que exista este adverbio). "Ahora mismo, con la relación actual entre el cine y las teles, ni 'Balada trsite de trompeta' ni 'También la lluvia' hubieran sido posibles", decían. Otra vez. ¿Dónde estaba Vasile, productor de 'Ágora' y de la próxima cinta de Bayona? Y por último, ¿por qué nadie le dijo a Karra Elejalde que si hacía lo que hizo iba a reventar la gala? Y, en el minuto uno, la reventó.
Eso sí, hubo discurso. Una solemne y engolada exhibición de obviedades que, a decir de los expertos en reacciones (que los hay), sentó mal. Al comando ministerial dirigido por Ángeles González Sinde no le gustó tanta insistencia en internet. ¿Como si no fuera mucho más bonito hablar de los peces de colores? Bien es cierto que el presidente disidente (ya se va) no hizo otra cosa que decir cosas como que la nieve es blanca y Enjuto Mojamuto, un héroe generacional. Que internet existe (que es básicamente lo que dijo por muy grande que se ponga el titular) es algo capaz de aceptar hasta Sinde.
Quizá lo que molestó es que Álex utilizara su tribuna para algo tan difícil y español como pedir perdón e insultar a la vez. España es un raro país donde hay más visionarios capaces de explicar las nuevas tecnologías que nuevas tecnologías. Hay más expertos que usuarios; más libros que lectores (esto es un hecho). En definitiva, no hay patrias para tanto salvapatrias. Y a eso jugó el presidente: a cantarle las cuarenta al Gobierno empeñado en que sólo él ha visto amanecer (otro).
Y eso, claro, si eres tú el que amanece desde un sillón ministerial sienta mal. Álex está convencido de está haciendo los deberes al Gobierno una vez más. Ya manifestó en su momento que fue él el que habló con los internautas (perdón, ciudadanos internautas) cuando el Ministerio miraba el bonito paisaje de Toledo. Y ayer se mostró decidido a hacer lo mismo: vosotros (vamos, "tú, Sinde") ponéis las multas y los jueces, pero sólo yo y los internautas (perdón, ciudadanos internautas) vemos hacia donde va el futuro (perdón, el presente).
El resultado es un raro espectáculo, aburrido espectáculo, en el que todo el mundo está furiosamente convencido de tener las respuestas pese a estar claro que desconocen cuáles son las preguntas. Internet es internet. Bien. Pero eso sólo es una parte mínima del problema del cine español. No es 'El Problema'. Si el ordenador ya no se puede reiniciar más, hay que comprar otro, el problema no es del 'router' ni de la connexión a internet. Sin las teles, sin consenso político, sin discursos menos autoindulgentes y sin las ideas claras no hay cine español. Y todo ello parece hoy mismo a años luz visto lo visto en la gala, en las soflamas, en el ambiente. Va a ser OFF, ciudadano internauta presidente
http://www.elmundo.es/elmundo/2011/02/14/cultura/1297698867.html

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