El 'menú' de supervivencia
Haití antes del seismo ya sufría altos índices de malnutrición
Según datos del PMA son necesarias 100 millones de raciones alimentarias
ONG envían productos no perecederos y listos para comer
Antes del terremoto que ha devastado Haití, las tasas de malnutrición crónica rondaban el 30%. Es también cierto que los casos agudos eran escasos. Pero, en cualquier caso, la mala alimentación era una realidad en el país caribeño.
Después de estos desastres, "es probable que, en un mes, el deterioro del estado nutricional de los niños tome dimensiones críticas", explicaba Óscar Serrano, nutricionista de Acción contra el Hambre que se encuentra en Haití.
Poco a poco, la comida comienza a estar presente en los puestos de mercado, pero el incremento de precios está provocando que sea muy difícil la compra de alimentos para la mayoría de las familias.
Desde el terremoto, los precios de los alimentos aumentaron un promedio del 70%. Las bolsas de agua que se venden en la calle, han multiplicado su precio por cinco. La población necesita recibir ayuda alimentaria con urgencia, por ello las ONG se han puesto en marcha.
Según datos del Programa Mundial de Alimentos (PMA),la producción local no basta para abastecer a la totalidad de la población, por ello ha solicitado 100 millones de raciones alimentarias, para cubrir las necesidades de medio millón de haitianos durante 10 semanas.
Las ONG se ponen en marcha
El PMA ha distribuído además de galletas proteícas, comida lista para consumir que contiene pollo con judías, arroz cocido, carne compuesta, pasta con legumbres o espaguetis. También hay 4,2 millones de raciones destinadas a los niños menores de cinco años llamadas 'Supplementary Plumpy Doz'. Están formadas por leche en polvo descremada, azúcar, malta, margarina, cacahuetes y soja que, mezclados entre sí, son muy fáciles de comer y de digerir.
Según cálculos de Acción contra el Hambre, serán necesarios al menos 10 millones de euros para sus programas de seguridad alimentaria y la rehabilitación de puntos de agua durante los próximos 10 meses para dar respuesta a estas necesidades. La organización ha enviado ya 50 toneladas de BP5, unas galletas proteicas especiales para menores de cinco años, especialmente pensadas evitar su desnutrición. Aun así no descartan mandar en un futuro raciones secas para adultos tales como aceite, azúcar o maíz.
Unicef también ha enviado productos no perecederos tales como arroz, trigo, harina y galletas proteícas, concebidas especialmente para este tipo de catástrofes. Son alimentos que no producen rechazo en la población por ningún motivo cultural y, sobre todo, que no precisan ser cocinados en caso de que no haya suministro de agua potable.
Precisamente, para que haya agua potable y se pueda comer caliente, "Cruz Roja ha repartido ya en Puerto Príncipe 300.000 litros de agua , 'kits' de higiene y cocina", cuenta Ferminal Castillo, cooperante de la organización en el país caribeño, "desde el primer día no hemos tenido ningún problema para gestionar la distribución de la ayuda", asegura. Ahora están realizando la misma operación en Leogane.
ActionAid, organización a través de la que Ayuda en Acción canaliza la ayuda a Haití, ha enviado 200 toneladas de comida a repartir entre 9.000 haitianos afectados. En el menú se incluyen harina, maíz, arroz, azúcar, conservas de pescado, manteca de cacahuete y bidones de agua que ya han empezado a distribuirse. El objetivo de la ONG es garantizar la seguridad alimentaria de unas 20.000 personas.
http://www.elmundo.es/elmundo/2010/01/22/solidaridad/1264184433.html

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